preload
abr 25

En estos momentos, ya debe haber corrido mucha tinta acerca del polémico Proyecto Conga. Una vez publicado el Peritaje Internacional, muchos defensores acérrimos de la gran minería deben haber dado su aceptación, deben haber aplaudido al presidente por su firme decisión: deben estar felices.

Ellos creen que el resultado del Peritaje les da más argumentos para defender a Yanacocha. Sin embargo, los argumentos para estar en contra de Conga siguen en pie. Ninguno de ellos ha podido ser refutado. Con el silencio, las esferas oficiales no niegan que las razones para oponerse a Conga son ciertas. Aquellos que afirman que todo se debe reducir a aspectos técnicos, olvidan que un proyecto megaminero es un tema político, porque es una decisión del gobierno y que afecta a los ciudadanos.

Quienes decimos que ¡Conga no va! no nos oponemos ciegamente. No es una postura populista ni sentimental: es una posición basada en la razón, en el sentido común, en la lógica, aunque estos términos hayan sido tomados por Occidente que difunde la idea que el dinero lo es todo, que solo importan los fines pero no los medios, y que hay que ser, después de todo, un pragmático sin moral. No podemos dejar de lado la historiay el pasado, menos la voluntad popular. Sin caer en tecnicismos, pretendemos explicar las razones que tenemos para oponernos a este proyecto minero.

En primer lugar, Conga es un proyecto de megaminería a cielo abierto. En este tipo de minería, se dinamitan cerros, se secan lagunas y, en lugar de ello, se dejan cráteres kilométricos como marca de la destrucción hecha en nombre del dios dinero. Además, para la extracción del oro (que se encuentra debajo de las lagunas) se utilizan elementos tóxicos como el mercurio y el cianuro. Respecto a ello, estos tóxicos ya han dejado secuelas en la población de Cajamarca. El caso de derrame de mercurio líquido en Choropampa es emblemático pero, volviendo a la minería, los cajamarquinos han sido testigos de la contaminación de sus tierras, de las muertes de sus animales y la intoxicación de sus niños. Por otro lado, Lejos de cuestiones románticas respecto a la belleza de las lagunas, debemos decir que, en el caso de Conga, se trata de minería en cabeceras de cuenca. Es decir, con dicho proyecto se afectarán inevitablemente un conjunto de ecosistemas naturales de los cuales dependen los poblados. El problema de la minería a tajo abierto y en cabeceras de cuenca no es una cuestión solo de Cajamarca: en Argentina y Colombia también se ha luchado en oposición a proyectos extractivos como Conga.

No se trata de revoltosos ni manipulados ciudadanos. Se trata de personas que no aceptan que se les imponga un proyecto, que no aceptan que se les modifique su estilo de vida cuando ellos no están de acuerdo. No se trata de “progreso” como dicen muchos, porque estamos ante culturas diferentes, no atrasadas como dicen, sino que tienen una relación diferente con la naturaleza que se diferencian del pensamiento occidental, el cual es insaciable respecto a la explotación de los recursos naturales. ¿Se le puede llamar “progreso” a la destrucción de la naturaleza? ¿Se le puede llamar “desarrollo” a la acumulación de riquezas? ¿Se le puede llamar “democracia” a la falta de respeto a la voluntad popular? ¿Se le puede llamar “razón” al practicar actividades extractivas limitadas y no sostenibles en el tiempo?

En segundo lugar, no podemos ser ajenos a los antecendetes que explican la oposición de los cajamarquinos al Proyecto Conga. Para empezar, Newmont y Buenaventura se apoderaron de la minera Yanacocha mediante la corrupción y ayuda de Montesinos. Cajamarca ya ha sido engañada por Yanacocha cuando les prometieron cuidar del agua pero les dejaron contaminación y represas vacías. Cuando Yanacocha llegó al Perú, se les expropiaron 600 has a la comunidad de “Negritos”: se las compraron a 1 céntavo el m2 y la empresa hipotecó las tierras a 85 millones de $. Luego, tenemos el caso del derrame de mercurio líquido en Choropampa donde Yanacocha, fiel a su costumbre, engañó a los pobladores diciéndoles que era mercurio sólido y que no era dañino. Aprovechándose de la necesidad de la gente, se les pagó 200 soles para que recojan el tóxico elemento con sus manos sin ningún tipo de protección.

Por último, no podemos dejar de hacernos unas preguntas ¿Por qué no pensamos en otro tipo de minería? ¿Acaso todas las mineras son a cielo abierto? Hay otros tipos de minería como la de socavón y con tecnología que impide que las aguas se vean intoxicadas por el mercurio y cianuro. ¿Por qué Yanacocha no hace ese tipo de minería? Porque es una empresa neoliberal, y el neoliberalismo se basa en la acumulación de riquezas desmedidas, para lo cual tiene que abaratar los costos de producción y, en consecuencia, cuidar menos el medio ambiente y respetar menos a los pueblos. Decir que Conga no va no es ser un anti-minero es simplemente ser coherente, lógico, razonable y con cierta capacidad de ponerse en el lugar del “otro” o de los “otros” que en este caso son los campesinos de Cajamarca.

Por otro lado, lamentablemente, vivimos en una economía y en una sociedad del facilismo y la inmediatez. Claro: es más fácil extraer el oro y obtener dinero, pero es una actividad limitada, que no tiene futuro, que no es sostenible en el tiempo y que, en mi opinión, es irracional (tenemos 1 solo planeta, con recursos limitados, y el oro es un recurso no renovable, así como el petróleo).

¿Por qué el Estado no capacita a las comunidades para que mejoren la calidad de sus actividades y productos agrícolas? En lugar de condenarlos a ser “mineros”, deberían darle posibilidades para que se dediquen a actividades sostenibles y que le brinden independencia económica.

Tagged with:
mar 14

Imagen de Cherman - Faite

Como ya ha rebotado en diferentes medios y en las redes sociales, el Presidente del Pacto Mundial en el Perú, Diego de la Torre, publicó hoy en la edición impresa del Diario El Comercio un artículo donde responsabiliza al poeta César Vallejo de influir negativamente en el “subconsciente colectivo de los peruanos”.

Para empezar, no creo que la mayoría de peruanos lean a Vallejo. Lo leerán, seguramente, en el colegio. Leerán las obras resumidas y, quizás, solo Paco Yunque. Así que decir que Vallejo tiene una influencia poderosa que ha hecho que los peruanos seamos unos tristes con pensamiento derrotista y fracasado es un grave error. César Vallejo es un poeta reconocido a nivel mundial. Y así como sucede con Mario Vargas Llosa, quién no es leído por muchos peruanos, porque, hay que decirlo, los peruanos tenemos poco hábito por la lectura, muchos autores nacionales no son leídos masivamente. Y para tener un poder de influencia, como el que dice de la Torre tiene Vallejo, el autor tiene que ser leído masivamente, lo cual, como vemos, no ocurre en nuestro país. Además, los pésimos resultados de las evaluaciones que se hacen a los alumnos respecto a comprensión de lectura confirman la poca costumbre de leer de los peruanos. Con ello, queda claro que atribuirle a un reconocido poeta los pensamientos llamados “pesimistas” en una sociedad que tiene poco interés por la lectura, resulta errado.

Por otro lado, el autor parece no comprender muy bien qué son los poemas y qué es la poesía. Según la Real Academia Española, poesía es “manifestación de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra, en verso o en prosa”. Mientras que nos dice que poema es “idealidad, lirismo, cualidad que suscita un sentimiento hondo de belleza, manifiesta o no por medio del lenguaje”. Queda claro que la poesía apela a la subjetividad, los poemas son una manifestación del sentimiento. En este sentido, para aclararnos el asunto, Víctor Vich, en un video publicado por la PUCP en Youtube titulado “¿Qué es poesía?”, nos resalta la importancia de la poesía para “comprender nuestra vida social y subjetiva”.

En este video Vich señala que, en los poemas, el uso del lenguaje deja de ser convencional, ya que la poesía es un fenómeno del lenguaje. Es decir, los poemas tienen un discurso especial, el discurso poético se distancia del lenguaje común, por lo cual no se puede comprender los poemas de manera literal como si se tratara de un texto académico. Por el contrario, el objetivo de un poema es construir imágenes visuales, apelar a la subjetividad. De esta manera, cuando Vallejo dice: “yo nací un día en que Dios estuvo enfermo” se está describiendo una situación irreal como la enfermedad de un ser supremo y perfecto que se manifiesta como creador de la humanidad. Esto es una metáfora. En una poesía las palabras no se pueden interpretar de manera simple y literal. El autor, en un poema, nos quierde decir algo más de lo que está escrito. Lo que se quiere decir en ese verso de César Vallejo es que el destino suele ser, muchas veces, injusto. Por ello, interpretar de manera literal un verso resulta un grosero error. Decir que con el verso de Vallejo “no se crea algo grande, menos aun un ciudadano con mentalidad ganadora y sin complejos” es como querer prohibirle al poeta el uso de las metáforas, cuando, como sabemos, estas son necesarias y son la esencia de un poema.

Por otro lado, la apelación a la “mentalidad ganadora” ¿qué implicancias tiene? ¿es acaso una atracción por el simple hecho de ganar por ganar? ¿se pretende el triunfo y el éxito como máximos valores sociales en lugar de la justicia o la solidaridad, por ejemplo? Pretender una mentalidad ganadora, como dice de la Torre, puede traer implicancias como el progreso individualista sin importar qué está pasando con los demás. Y, precisamente, Vallejo nos manifiesta en su poesía qué está pasando con las demás personas. Vallejo es un poeta de la denuncia. Y las denuncias son importantes para conocer la realidad. Por ejemplo, no podemos dedicarnos a celebrar este “crecimiento económico” mientras seguimos con 60% de la población infantil en estado de pobreza y con cerca del 30% en desnutrición. Y esto es solo un ejemplo.

Por ello, el discurso celebracionista que pretende de la Torre resulta perjudicial para el país, porque nos estaría ocultando una parte importante de nuestra realidad. Nos estaríamos poniendo una venda en los ojos para no ver lo incómodo. No creo que sea incómodo para los peruanos ver como la pobreza azota a miles de niños. Pero si es incómodo para los poderes fácticos que se muestran como los grandes salvadores de la humanidad, cuando en realidad, no solo han fracasado, sino que pretenden que el estado de cosas siga como hasta ahora. Tener opinión no es incorrecto, lo incorrecto es opinar sin considerar ciertas cuestiones básicas como conceptos acerca de poesía o poema, por ejemplo. Pero pensadores como estos que afirman que Vallejo le ha hecho mucho daño al país nos recuerdan a aquellos que nos han querido vender a Arguedas y al mundo andino como un mundo lleno de tristeza, cuando en realidad era un mundo, como todos, lleno de contradicciones. Creo que detrás de todas esas críticas no se encuentran más que deseos de deslegitimar las denuncias al sistema. Lo que los conservadores quieren es que silenciemos, que ocultemos la realidad. A ellos, les gusta este sistema y lo quieren perpetuo.

Por último, debemos decir que las cuestiones incómodas, los problemas de este sistema injusto y cruel, como las desigualdades sociales, la pobreza extrema o la desnutrición infantil son temas que deben tocarse siempre porque, al resaltarlos, se está dando a conocer que hay muchas cosas por cambiar. Vallejo es un poeta de la denuncia pero también es un poeta de la esperanza, ya que nos alienta y nos dice: “Hay hermanos muchísimo que hacer”.

Tagged with:
mar 12

Como parte del ciclo de conferencias “Democracia, Partidos y Estado”, organizado por la Secretaría Nacional de la Juventud (SENAJU) y la EAP de Ciencias Políticas de la Facultad de Derecho de la UNMSM[1], el pasado viernes 9 de marzo se llevó a cabo la conferencia acerca de “Insurgencia, Subversión y Terrorismo” a cargo de Carlos Tapia.[2]

La conferencia estaba programada para las 6.30pm en la Facultad de Derecho de la UNMSM. Con el pasar de los minutos, el salón se había estado llenando de a pocos. No solo eran jóvenes los asistentes. También se pudo observar a personas mayores que, ante el polémico e importante tema, acudieron a la cita. Mientras se esperaba el inicio de la conferencia, muchos fueron leyendo el material entregado que era parte del Primer Capítulo del Tomo II del Informe Final de la CVR titulado “Los orígenes del Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso”.[3] En este documento, se señala que Sendero fue una organización subversiva y terrorista, que fue responsable del 54% de las víctimas fatales, que sus miembros eran pocos y que cómo máximo llegaron a tener a 2700 integrantes en todo el país. Las características más peligrosas de esta organización son su ferocidad, el planteamiento de iniciar una “guerra popular” para cambiar la sociedad sin considerar otras alternativas, su dogmatismo y fanatismo paranoico, su pensamiento único (el «Pensamiento Gonzalo»), el culto a la personalidad (hacia Abimael Guzmán), la conversión de su ideología en una religión, la confusión de la acción revolucionaria con la violencia terrorista, su discurso religioso y bíblico para ganarse adeptos insuflando la fe y la esperanza en los jóvenes, y, principalmente, como lo resaltará luego Tapia en la conferencia, su fundamentalismo y su alejamiento de la realidad.

Una muestra del fanatismo, militarización y culto a la personalidad de Sendero Luminoso. Sus características más peligrosas.

 Por otro lado, el Informe Final, resalta el hecho de que «siendo tan pocos los senderistas hayan logrado persistir tantos años y se hayan convertido en un factor decisivo en la crisis de la democracia peruana en 1992», lo cual, nos dice mucho acerca de «las profundas fallas históricas sobre las que se asienta el Estado peruano, como también de responsabilidades concretas de los gobiernos, de la clase política, de las fuerzas del orden y del a sociedad civil, quienes debieron enfrentar el desafío senderista.»

La conferencia se inició con la explicación acerca de las diferencias entre insurgencia, subversión y terrorismo. De acuerdo con Tapia, la insurgencia es un levantamiento popular. La subversión hace alusión a un movimiento que hace uso de la fuerza para cambiar el régimen, las reglas de juego. Sin embargo, hasta ese punto, aún no se puede hablar de terrorismo, ya que el calificativo de terrorista se aplica a las acciones, a los métodos criminales y sanguinarios, a las matanzas de inocentes para alcanzar un fin político. En este sentido, una organización terrorista es aquella que utiliza estrategias que implican la matanza de inocentes. Ese fue el caso de Sendero Luminoso que asesinaba a todo aquel que considere como opositor, a todos aquellos que no pensarán como ellos.

Para Tapia, el terrorismo tiene que ver con una manera singular de entender la lucha política. El terrorista se aísla de la realidad, cree que todos están contra él, se cree el único dueño de la verdad absoluta. Los terroristas, así como otros fanáticos, son fundamentalistas ideológicos. No es que tener ideología sea malo. Lo peligroso es el aislamiento de la realidad. Si te aíslas de la realidad, desconoces la vida cotidiana y llegas a pensar: “yo solo me entiendo con los que piensan igual que yo”. En el caso de Sendero, se produjo un aislamiento organizado, lo cual constituye, según Tapia, no solo en una torpeza, sino en una enfermedad política. Al aislarse de realidad, alguien puede creerse superior frente a los demás y considerar que quienes no piensan como él, no valen, son inferiores. Y fue así como muchos no tuvieron ningún problema en matar a inocentes pues los consideraban a ellos como seres inferiores, los eliminaban como si fueran polvo. Carlos Tapia señaló que el fundamentalismo ideológico y terrorista es una visión ajena de la realidad con una supuesta verdad revelada. Los terroristas interpretan las cosas de manera singular llegando a deformar hasta el lenguaje, lo cual se aprecia en su discurso “bíblico”.

Respecto a las ideologías, Tapia manifestó que estas son necesarias, ya que organizan los intereses de clase. Pero aquellos que dicen no tener ideología o que no creen en ellas, quieren que la historia se acabe, que pensemos que no hay otra opción que el capitalismo, que no hay otra alternativa de modelo que el neoliberal. Tener ideología te permite tener una visión global de la realidad, pero hay que reconocerle su carácter unilateral y, hasta cierto punto, egocéntrico. Pero esto siempre ha sido así y seguirá siéndolo mientras existan clases sociales.

En este sentido, Tapia señaló que las revoluciones se han hecho dejando de repetir como “papagayos” las tesis de otros. Por ejemplo, Lenin dijo que aquel que creía que Marx tenía razón en todo estaba equivocado. Mao no creyó en una revolución del proletariado en la ciudad, sino en una revolución en el campo, Fidel Castro hizo su revolución adecuándola a su contexto, a la sierra maestra.  El alejamiento de la realidad de los senderistas provocó que Abimael Guzmán, repitiera las tesis de Mao como papagayo, los senderistas repetían las tesis de “presidente Gonzalo” como papagayos y nadie le discutía, todo era producto del mandato de Guzmán pero no de un debate.

Por último, el reconocido senderólogo manifestó que una de las maneras de combatir a los senderistas es en el debate, en la discusión, en la batalla ideológica, ya que desnudando la absurda ideología senderista, alejada de la realidad, pondríamos al descubierto ante la opinión pública que Sendero Luminoso fue una organización fundamentalista, terrorista, sanguinaria e irracional. Plantear el debate es un deber de los ciudadanos, de los estudiantes, pero para ello, aclaró, hay que estar preparados, hay que leer bastante, indicó.  Las ventajas de debatir ideas es que de esa manera se fortalece democracia, se construye democracia, señaló. Además, respecto a las acciones que debería emprender el Estado, Tapia dijo que la mejor forma de hacer una reconciliación nacional es acercando al Estado a la Sociedad, que la presencia estatal se haga sentir en los pueblos antes olvidados, que los excluidos sean tomados en cuenta, que se tenga como prioridad al campesinado y las poblaciones selváticas.

 

FRASES:

“La guerra es la expresión más primitiva de resolver los problemas. La guerra subversiva y contrasubversiva está basada en el engaño. Triunfa el que se gana a la opinión pública, el que se gana a la población.”

“Los senderistas actuaron creyendo que hacían la revolución, pero estaban equivocados.”

“Ser radical significa querer resolver los problemas desde las raíces. El extremismo es otra cosa, es querer resolver los problemas haciendo uso de la violencia.”

“Las fracturas sociales persisten, permanecen.”

“Es un error querer resolver los problemas de los de abajo, con el punto de vista de los de arriba, con la ideología de los de arriba. No se puede transformar o resolver los problemas del país con el modelo neoliberal.”

“Las victorias bajo el uso de las armas son efímeras.”

“La democracia es discusión y debate.”


[1] Escuela Académico Profesional de Ciencias Políticas de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

[2] Carlos Tapia es Ingeniero Agrónomo de profesión. Formó parte de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) y tiene amplia experiencia en consultorías sobre terrorismo y pacificación. Entre sus publicaciones figuran: “La autodefensa armada del campesinado” y “Sendero Luminoso y FF AA: dos estrategias y un final”. Además ha presentado ponencias en distintos Seminarios Internacionales y participado como expositor sobre el tema del terrorismo y la pacificación en diversos eventos realizados en países de América Latina y Europa.

[3] PERÚ. COMISIÓN DE LA VERDAD Y RECONCILIACIÓN (CVR) (2003) “Los orígenes del Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso”. En: CVR. Informe Final. Tomo II. Lima: Comisión de la Verdad y Reconciliación. <http://www.cverdad.org.pe/ifinal/pdf/TOMO%20II/CAPITULO%201%20-%20Los%20actores%20armados%20del%20conflicto/1.1.%20PCP-SL/CAP%20I%20SL%20ORIGEN.pdf>

Tagged with:
mar 08

El origen del Día Internacional de la Mujer lo encontramos en la Revolución Rusa de 1917. En un contexto de guerra y hambruna, el 8 de marzo las mujeres, madres de familia y trabajadoras, al ver que no tenían que darles de comer a sus hijos, salen a las calles para protestar y exigir se les atienda. 12 días después el zar sería abdicado.

También debemos recordar a las mujeres que lucharon en la Revolución Francesa. A las parisinas que marcharon hasta Versalles reclamando libertad, igualdad y fraternidad, donde exigieron se cumplan los derechos ciudadanos de la mujer.

En el Perú, debemos recordar, entre tantas mujeres luchadoras, a María Elena Moyano.

A las mujeres campesinas que luchan por el agua y por la vida.

La belleza de la mujer no debe basarse en la superficialidad del cuerpo o del rostro, los verdaderos valores los encontramos en la justicia, la solidaridad, la dignidad y, las mujeres son, en muchos casos, el gran ejemplo a seguir.

‎”Mujer bonita es la que lucha”. La que lucha contra el machismo, contra el conservadurismo, contra la discriminación, contra la opresión, contra el “orden establecido”.

La banda argentina Las Manos de Filippi publicó hoy en su cuenta de Facebook el siguiente comentario: ‎”Por un mundo sin machismo, sin opresión, sin esclavitud sexual, por un mundo de igualdad y libertad, por todo eso y mucho más, luchemos contra los opresores, que el mañana sea pura luz!!! FELIZ DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA!!!” (Las Manos de Filippi) (http://www.facebook.com/LMF.OFICIAL)

mar 05

De migajas no se vive, se muere lentamente

Por: Jorge Luis Paucar Albino

Cada vez que exportamos alimentos al mundo, estamos desabasteciendo al mercado interno. Los alimentos ya no son para los peruanos. Quienes trabajan en la agro-exportación no consumen ni lo que producen. Damos de comer a bocas extranjeras.

Antes, cada región tenía su producto estrella. Ahora, los pobladores locales ven salir ante sus narices los alimentos que son vendidos a un mejor comprador, a uno que pague más; porque, para la mayoría de economistas, no importan las regiones hambrientas, ni la anemia que azota a cerca de la mitad de los niños pobres. En el 2011, las exportaciones de alimentos peruanos alcanzó la cifra de 5 mil millones 560 mil dólares.[1] Eso puede causar celebraciones de los sectores oficiales del Perú y de muchos medios de comunicación que se sienten más que satisfechos con este modelo de desarrollo. Pero eso no siente el 60% de niños pobres de nuestro país.[2] Mientras muchos cuentan las ganancias obtenidas por las exportaciones de nuestros alimentos, el 27% de nuestros niños menores de 5 años sufren de desnutrición crónica, el 35% de los niños entre 10 y 14 años que viven en áreas rurales sufren de anemia, y los mayores entre 15 y 19 los superan al alcanzar el 39%.[3] Y con total descaro, Promperú dice “nos vamos donde paguen más”[4], eso tendrían que decirle a los niños desnutridos y hambrientos de nuestro país. Explíquenle que el dinero manda y que los seres humanos son unos números más en las lamentables cifras de las estadísticas. La realidad a veces golpea duro y en este caso se trata del golpe en el estómago que reciben diariamente millones de niños.

Como vemos, para los grandes mercaderes, solo importa cuánto se paga. Ya no importan las necesidades. La economía ha dejado de ser la ciencia encargada de la distribución de los bienes para ser la encargada de la acumulación. Bajo la excusa de la generación de empleo y de los impuestos que pagan, los agroexportadores junto con las clases gobernantes, imponen la exportación como única opción. Nos dicen que no hay alternativa, que no nos queda otra que ser exportadores de todo: desde alimentos, hasta el oro, pasando, obviamente, por nuestros ciudadanos. Nos enseñan la historia para mostrarnos que en el pasado fue así y que así debería seguir siéndolo para siempre. Es el conservadurismo en estado puro: difunden resignación.

Esto no sólo sucede en el Perú. Se trata de toda América Latina condenada por una minoría que gobierna nuestros países sin postular a elecciones. Para ellos, estamos condenados a ser los abastecedores de las potencias mundiales, los alimentadores de bocas extranjeras, los enriquecedores de bolsillos ajenos. Mientras tanto, miles de niños anémicos ya no pueden ni llorar por la comida, porque fuerzas no le quedan, porque saben que la comida no llegará, porque los agroexportadores se lo están llevando todo. No es que falten alimentos, sino que los están mal-distribuyendo. Y cuando no salen los alimentos del país, se quedarán en los grandes almacenes de los supermercados. Y lo que dejan es la sobra. Y de migajas no se vive, se muere lentamente.

 


[1] Según la Asociación de Exportadores. Fuente: Andina (Agencia Peruana de Noticias). 03 de marzo del 2012. (http://www.andina.com.pe/Espanol/noticia-peru-exporto-alimentos-55609-millones-durante-2011-402575.aspx).

[2] UNICEF Perú. Situación de la niñez. (http://www.unicef.org/peru/spanish/children_13264.htm).

[3] UNICEF Perú. Indicadores de la Situación de la Niñez y Adolescencia por Ciclo de Vida. (http://www.unicef.org/peru/spanish/Indicadores_de_la_Situacion_de_la_Ninez_y_Adolescencia.pdf)

[4] PROMPERÚ. Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo. Perú Tendencias de la Agro-exportación. (http://www.siicex.gob.pe/siicex/resources/sectoresproductivos/d92ddd0c-f3ae-4d16-b528-7e046ef0a7b3.pdf)

Tagged with:
feb 09

Podemos decir que entendemos por ideología al conjunto de ideas y pensamientos con los cuales uno interpreta al mundo y a su realidad. En este sentido, siguiendo a Marx, debemos aclarar que hay ideologías dominantes pertenecientes a las clases dominantes del país, las cuales pretenderán para sí mismas el mayor beneficio de las actividades productivas, ya que representan intereses particulares. Es decir, tal como diría Gramsci, que la ideología dominante se impondrá en la sociedad hasta convertirse en “sentido común”, obteniendo una posición hegemónica. En este aspecto, los medios de comunicación juegan un rol muy importante, ya que son los encargados de dinfundir la ideología dominante y atacar a las demás. En este punto, aparecen los pragmáticos a decirnos que ellos no tienen ideología y que, por ello, son mejores que aquellos que dicen ser de izquierda o de derecha.

Para los llamados pragmáticos, las ideas están divididas en dos partes, con lo cual tienen su propia interpretación del mundo como si éste estuviera dividido en dos colores: los “rojos” por un lado y los “azules” por el otro, por ejemplo. Al parecer, los pragmáticos creen que la historia se ha acabado, que ya no hay más lucha de clases, y que la discusión se ha terminado porque lo que manda es el resultado final y nada más que eso. Como consecuencia de este pensamiento, las políticas llevadas a cabo por los gobiernos pragmáticos dependerán de los resultados obtenidos y no tanto de las formas y los métodos utilizados. Por ejemplo, se basarán en mediciones como el PBI o las exportaciones, la estabilidad de la Bolsa de Valores, y otros índices económicos. Sin embargo, no se tomará mucha importancia a qué tiene que pasar, por ejemplo, para que el PBI crezca año tras año, y tampoco dirán quienes concentran la mayor cantidad de dinero y cuánta desigualdad existe en la sociedad. Además, tampoco nos dirán el peligro de exportar cada vez más desabasteciendo al mercado interno, con demandas insatisfechas, y dejando para la nación peruana productos de menor calidad, porque lo mejor se va fuera del país, y lo poco que se queda, se queda a precios altos, con lo cual afecta a gran parte de la ciudadanía. Estas son solo unas muestras de las consecuencias del pensamiento pragmático.

Como hemos visto, los pragmáticos sí tienen ideología porque ellos tienen su manera particular de entender el mundo, de pensar que los resultados mandan, que “el fin justifica los medios”, y que muchas veces no importa cómo pero se tienen que lograr ciertos objetivos, porque de lo que se trata es que las metas se cumplan sí o sí. En este sentido, pragmáticos como el Primer Ministro Oscar Valdez Dancuart, del agrado del Presidente Ollanta Humala, sí tienen ideología. Y si analizamos el pensamiento pragmático, veremos que encaja perfectamente con el neoliberalismo, ya que para ambos, lo más importante es el objetivo a alcanzar que es la acumulación dinero y poder en pocas manos. Con ello, vemos que detrás de ese pragmatismo que difunden las esferas oficiales de la sociedad limeña, se esconde la veradera ideología que no es otra que el neoliberalismo, y es la dominante porque pertenece a las clases dominantes y muchos medios de comunicación se encargan de difundirla. El problema no es que los ex militares y hasta el presidente tengan ideología alguna, sino que, nieguen tenerla y la oculten, cuando en realidad siempre la han tenido. Eso es lo peligroso, ya que si algo ocultan es porque algo malo esconden. Ahora ya lo sabemos.

Tagged with:
feb 04

Imagen de: Alvaro Portales

Muchas veces, resaltar solo lo bueno, ayuda a tapar y olvidar lo malo. Con lo cual, lo malo no puede ser cambiado porque es desconocido. En cambio, si denunciamos las taras de nuestra sociedad, podremos cambiar la realidad.

 

Desengañémonos. No somos el mejor país del mundo. Y ese real pero negado hecho, tiene mucho que ver con los elementos con los cuales se ha construido esta “identidad” peruana que los publicistas y marketeros se han encargado de vendernos en los medios de comunicación. Esto abarca desde la comida peruana, la Inca Cola, el pisco y las obras monumentales de nuestra arqueología como Machu Picchu. Ahí encontramos el problema, ya que, es justamente, por eso, que no somos el mejor país, porque basamos nuestro orgullo peruano en objetos, en bebidas o en grandes obras del pasado.

 

Respecto a la comida, tenemos que decirle a quienes celebran a la gastronomía peruana como la muestra más grande de nuestra diversidad cultural, que la cultura, que la sociedad, no la hacen los objetos, sino los seres humanos, que de nada vale que nuestra cocina sea diversa cuando estamos todos enfrentados y separados por razas y clases, cuando hay discriminación de todo tipo y desprecio por lo andino. Ese orgullo basado en la comida, se cae de un solo golpe bien dado por la realidad cuando en pleno contexto de celebración por el gusto de comer, les mostramos que en el Perú hay gente que muere de hambre, que hay pobreza y miseria. Eso no les agrada, por eso no lo dicen, debe ser incómodo comer en abundancia, sabiendo que hay otros que no tienen que comer. Por otro lado, que el orgullo peruano se base en una bebida gaseosa que no es más propiedad peruana sino parte de la transnacional Coca Cola, resulta ya un grave error, además que la otra bebida sea el pisco, digámoslo, es propio de nosotros, tan gustosos por las bebidas alcohólicas, tan sabiondos de la cultura borracha. Por último, que la otra parte del orgullo peruano se fundamente por las monumentales obras del pasado, resulta revelador y contradictorio a la vez. Revelador porque el hecho que busquemos lo mejor de nosotros en el pasado nos indica que nuestra realidad presente no es tan buena como para mostrarla o “venderla” al mundo. Contradictorio porque si muchos dicen sentirse orgullosos por las obras incaicas, pocos sienten curiosidad, necesidad o ganas de conocimiento hacia la cultura milenaria que incluye al idioma quechua, a las costumbres, al respeto a la Pachamama, los pueblos originarios, las comunidades campesinas. Por el contrario, vemos hacia estos elementos sino es rechazo un desprecio u olvido por parte de la sociedad y del Estado. Esto lo vemos en el racismo y en la falta de voluntad de las instituciones para difundir el quechua, por ejemplo.

 

En eso, se basa el orgullo peruano. Por ello, cuando ponemos el dedo en la yaga, cuando tan solo cuestionamos las bases de ese orgullo, todo se viene abajo, se derrumba y sale a relucir la verdadera cara de nuestra sociedad. Un país está hecho por su gente y se califica dependiendo las personas que lo habitan. Y lamentamos que nuestra sociedad no sea democrática como debería serlo, sino que se encuentre cada vez más autoritaria y “animalizada” con tipos que solo saben insultar, con pensamientos que no saben fundamentarse, con argumentos que no son, con ideas que no saben defenderse. En fin, somos una sociedad donde la discusión parece prohibida, donde el intercambio de ideas es imposible (porque lo que faltan son ideas y gente que piense), donde el diálogo es una mala palabra, y donde la voz de mando es preferible, donde la palabra “mandar” y “obedecer” son predilectas en todo ámbito, desde la familia, la escuela y el trabajo. Por eso, cuando alguien se atreve a cuestionar esta moda llamada “boom” de la gastronomía peruana, como lo hizo Iván Thays, saltan todos a atacarlo con insultos y con calificativos de alto calibre. ¿Acaso alguien no puede tener una opinión personal? Una buena respuesta del público sería indicarle a Thays que, por ejemplo, estaba equivocado por varias razones. Pero nadie dio razones en esa “discusión”, porque no era discusión, era un cargamontón achorado.

 

Además, si consideramos que tenemos a una generación de jóvenes que cada vez piensa menos, pero que cada vez está más entretenida, que cada vez se cuestiona menos, pero que cada vez es más manipulada sin saberlo, no podemos decir, de ninguna manera ni con tanto optimismo, que somos el mejor país del mundo, porque esos jóvenes saben poco sobre nuestra historia, porque cargan con ellos debido a la televisión que ven un cúmulo de prejuicios que les produce ceguera social para ver más allá de lo que les vende el sistema. La curiosidad, parece haber sido asesinada. Y cuando alguien se atreve a cuestionar algo, ese “orden establecido”, esa posición hegemónica, ese ego hinchado se desinfla como si se hincará un globo con una aguja al mostrarles a los peruanos la realidad de este país llamado Perú.

ene 30

En la década pasada y, especialmente, durante el gobierno de Alan García, se han aprobado grandes proyectos basados en la explotación de nuestros recursos naturales. Es cierto que necesitamos dinero para poder sostener nuestra economía, así como necesitamos de la electricidad para poder desarrollar con normalidad nuestras labores diarias. Pero debemos considerar los impactos socio-ambientales provocados por la ejecución de los proyectos energéticos, por ejemplo. Al respecto, considero que los proyectos hidroeléctricos, como los de Marañón y Pakitzapango, no deben ser ejecutados por el actual gobierno de Ollanta Humala.

De llevarse a cabo los proyectos hidroeléctricos, estos traerían consecuencias negativas para el medio ambiente y para la sociedad. Los proyectos en cuestión se basan en la generación de energía a través del agua. Para ello, se realizarían represas que controlarán el curso del río. Es decir, la naturaleza ya no seguiría su desarrollo normal, sino que sería modificado de manera irreversible. Esta modificación provocaría la muerte de muchos peces y la deforestación de la selva amazónica. Con ello, se estaría obligando a las poblaciones locales a trasladarse hacia otros lugares donde tengan recursos de los cuales valerse para vivir, ya que estas comunidades viven en armonía con la naturaleza, se alimentan de los peces del río y sus actividades son de autosuficiencia. Por ello, si se ejecutan los proyectos hidroeléctricos en Madre de Dios, se estarían provocando daños al medio ambiente y a la sociedad.

 

Además, si se llevan a cabo dichos proyectos, el gobierno actual no estaría actuando de manera democrática. En una democracia, los ciudadanos deben ser partícipes de las decisiones gubernamentales y no se deben tomar medidas sin considerar la opinión de la población. Así como nosotros, las comunidades indígenas y las poblaciones nativas de la selva tienen derechos que el Estado debe proteger. Ellos tienen derecho a la vida y a una identidad cultural propia. Y, de ninguna manera, debe permitirse que los gobiernos sigan actuando como si ellos no existiesen. Ya el anterior gobierno los excluyó de los proyectos. Ahora, es necesario que los tomemos en cuenta y que respetemos sus costumbres. Es decir, es necesario que se les consulte a los pobladores de la zona si están o no de acuerdo en la ejecución de los proyectos.

En este sentido, el actual gobierno no debe seguir actuando como sus antecesores, y debe tomar en cuenta los efectos negativos de los proyectos energéticos, así como la opinión de los ciudadanos, en especial en los casos de las hidroeléctricas de Madre de Dios, Marañón y Pakitzapango. Por ello, debemos exigirle a nuestro presidente que cumpla su promesa de no llevar a cabo dichos proyectos. No debemos permitir que los intereses económicos se pongan por encima de la vida humana y el cuidado del planeta.

dic 12

El sueño de Arguedas: un país de "todas las sangres" unidas, no enfrentadas.

 
En la actualidad, vivimos en una etapa de globalización que trae consigo la uniformización de las personas. En este contexto, muchos consideran que todos, tarde o temprano, debemos adherirnos a este proceso mediante el cual todos pensemos y actuemos más o menos de la misma manera. Ante ello, existen quienes consideran que hay culturas y lenguas superiores, los cuales deben predominar sobre los inferiores, y otros quienes, por el contrario, sostienen que las culturas deben valorarse de igual manera. En este sentido, se deben aclarar varios puntos.
 
En primer lugar, la consideración de la existencia de niveles jerárquicos de culturas se encuentra a relacionada a conductas dominantes de ciertos grupos humanos sobre otros. Es decir, al afirmar que existen culturas superiores e inferiores se está legitimando la dominación. Esto se remite a la formación de los Estado-nación para lo cual ha sido necesaria la construcción de identidades únicas y homogeneizantes que determinen una “cultura oficial” relegando las demás al olvido o al desprecio. En la formación de la República del Perú, se dejó de lado a los pobladores andinos con la represión de la rebelión tupacamarista. Luego, ya en la era republicana, la ”cultura oficial” del Perú fue la perteneciente a los criollos limeños mientras se despreciaban las culturas andinas y selváticas. En este sentido, se ha considerado al castellano como la lengua oficial del país como consecuencia de la invasión española y de la imposición de una lengua extranjera, así como se ha difundido este idioma a través de la educación en las aulas y, por otro lado, se ha dejado de lado al quechua olvidando que es nuestra lengua originaria. Al respecto, debemos decir que el castellano y el quechua son lenguas de igual valor. Además, el hecho de que un idioma sea más utilizado que otros no lo convierte en el mejor o “superior”.
 
En segundo lugar, la irrupción de las masas populares en la capital limeña con las migraciones del campo a la ciudad evidenciaron las diferencias culturales de nuestro país. Ya que la cultura andina había sido condenada al olvido por la esfera oficial peruana, los migrantes, por necesidades económicas y debido al centralismo, llegaron hasta la ciudad de Lima, conservaron sus costumbres, fueron protagonistas de un proceso de fusión cultural que dio origen a diversas manifestaciones como la llegada del huayno a la capital, la aparición de organizaciones vecinales de provincianos que luego fueron llamadas barriadas, el surgimiento de la música y cultura chichas, así como de la prensa sensacionalista. De esta manera, la Lima señorial comenzó a adquirir rasgos más diversos en sus costumbres, aunque se mantuvo el desprecio de las élites hacia las manifestaciones populares, como fue el caso de la música chicha. 
 
En tercer lugar, podemos notar en la sociedad peruana sentimientos de inferioridad respecto a las culturas extranjeras. Es así como cuando vienen los turistas a visitar al Perú se les trata de diferente manera en comparación a un turista nacional. Encontramos, conductas de adulación, de endiosamiento, ya que se les considera los “mejores” o los “superiores”, de quienes debemos aprender. Este sentimiento es una de las tantas herencias coloniales que la podemos ver en todos lados, pero que se presenta como invisible porque se le considera un hecho, una cuestión indiscutible. Encontramos su origen en la invasión española que nos trajo una cultura ajena a la nuestra argumentando que la nuestra era inferior. De esta manera, muchos han creído que, efectivamente, existen superiores e inferiores. Nada más falso que eso, las culturas no valen ni por la cantidad de personas que la comparten ni debe ser apreciada de manera jerárquica. Todas las manifestaciones culturales valen por igual, no hay superiores ni inferiores. La mayoría de los casos en los que se dan este tipo de valoraciones son en contextos en los cuales se pretende mantener la hegemonía.
 
En cuarto lugar, se podrá argumentar que los peruanos debemos aprender de los extranjeros, ya que ellos han logrado un “desarrollo” más avanzado al nuestro y que la educación europea o norteamericana es mejor que en el Perú y, por ello, debemos considerarlos con mayor respeto y valoración. Es decir, es como sí nosotros fueramos los niños y ellos los adultos, nosotros los alumnos, ellos los profesores, como si nosotros fuéramos los “incivilizados” y ellos los de las “grandes civilizaciones” y a los cuales debemos mirar desde abajo. Al respecto, debemos decir que aquellos que defienden esta posición y creen, de verdad, que nosotros somos los “inferiores” y los europeos y norteamericanos los “superiores”, no consideran que cada país tiene sus propias características, sus propias costumbres y sus propios problemas. Lo extranjero no es, necesariamente, lo mejor. En nuestro país, por ejemplo, la diversidad cultural es una característica que nos convierte en una sociedad multicultural y en la cual podemos notar la posibilidad de un diálogo intercultural enriquecedor, aunque también existan obstáculos como las diferentes formas de discriminación especialmente el racismo, el machismo y la homofobia.
 
En conclusión, las consideraciones acerca de culturas superiores, así como los sentimientos de muchos peruanos de inferioridad reflejados en el trato diferenciado hacia lo extranjero y la concentración hacia lo europeo o norteamericano y el desprecio hacia lo peruano, encuentran su origen en la invasión española. Bajo los mismos argumentos de quienes siguen creyendo en estas falsas creencias, llegaron los españoles a invadir nuestras tierras, a explotar a nuestros antepasados. Luego, desde la formación de la nación peruana se han tomado criterios arbitrarios dándole preferencia a la cultura occidental hegemónica en lugar de las culturas originarias de nuestras tierras como las andinas y selváticas. El peligro de este pensamiento es que se considera a la diversidad cultural como un problema, a las diferencias de costumbres como algo que debe eliminarse, y se percibe al diferente como “inferior”. A pesar de ello, todavía hay quienes siguen defendiendo, como si fueran españoles recién llegados a América, el castellano como lengua única en nuestro país, se molestan ante quienes hablan quechua o pertenecen a la cultura andina. Ante esta situación, debemos decir que las diferencias culturales deben ser respetadas y valoradas de manera positiva, y no deben ser entendidas como un obstáculo, sino más bien como una posibilidad de aprendizaje enriquecedor.
 
Por último, debemos decir que no existen, como muchos creen, culturas inferiores y superiores, o de alto y bajo nivel. Por el contrario, las manifestaciones culturales deben ser valoradas y respetadas por igual. No deben existir, en estos tiempos, dominantes ni dominados. Sin embargo, debemos decir que la realidad nacional y mundial nos indican que estas conductas dominantes persisten, por lo cual la denuncia debe ser una tarea primordial para que las pretensiones de dominación se vayan disipando poco a poco. Además, debemos promover como valores fundamentales para poder convivir en una sociedad pluricultural como la nuestra el respeto y la tolerancia. Este país de “todas las sangres” como decía José María Arguedas debe ir camino hacia la interculturalidad, para lo cual, debemos comenzar por denunciar la dominación y todo tipo de discriminación, rechazarla para cambiar esta realidad.
 
Y para escuchar un poco de música representativa de la diversidad cultural de nuestro Perú, les dejó algo de La Sarita.
Imagen de previsualización de YouTube
Tagged with:
dic 07
René Pérez en Machu Picchu

En el 2009, Calle 13 graba un documental llamado “Sin Mapa” con la intensión de mostrar las diferentes identidades culturales de Latinoamérica. Para ello, se recorrieron países como Perú, Venezuela y Colombia. Luego, en agosto de este año, la banda llegó sorpresivamente al Cuzco para grabar escenas del videoclip de la canción “Latinoamérica”, en el cual también participaron Susana Baca y el cuzqueño Fernando Amau. Parte de la canción dice lo siguiente:

“Soy, soy lo que dejaron, soy todas las sobras de lo que se robaron (…) soy una fábrica de humo, mano de obra campesina para tu consumo (…) Soy el desarrollo en carne viva, un discurso política sin saliva (…) soy un pedazo de tierra que vale la pena (…) La espina dorsal del planeta es mi cordillera. Soy lo que me enseñó mi padre: quien no quiere a su patria no quiere a su madre. Soy América Latina, un pueblo sin piernas pero que camina.

Tú no puedes comprar al viento, tú no puedes comprar al sol. Tú no puedes comprar la lluvia, tu no puedes comprar el calor. Tú no puedes comprar las nubes, tú no puedes comprar los colores. Tú no puedes comprar mi alegría, tú no puedes comprar mis dolores.

Tengo los lagos, tengo los ríos, tengo mis dientes pa’ cuando me sonrío, la nieve que maquilla mis montañas, tengo el sol que me seca y la lluvia que me baña (…) todo lo que necesito, tengo a mis pulmones respirando azul clarito, la altura que sofoca soy las muelas de mi boca mascando coca (…) Vamos caminando. No puedes comprar mi vida. La tierra no se vende (…) Aquí se respira lucha, aquí estamos de pie. Qué viva Latinoamérica! No puedes comprar mi vida!

Como vemos, la canción incluye un discurso político que representa a todo el pueblo latinoamericano en su lucha por una verdadera libertad basada en la no dependencia de países extranjeros, en el derecho a elegir su propio destino, y a la protección de las comunidades que corren peligro con el modelo económico neoliberal basado en la privatización de casi todo incluyendo cerros, ríos y lagos muchas veces sin importar los seres humanos que viven alrededor o en la misma zona. Por ello la referencia a “soy todas las sobras de lo que se robaron” en alusión a la época en la que estas tierras eran colonia. Y el mensaje a quienes creen que todo lo pueden comprar con el coro que dice: “tú no puedes comprar…” y la defensa de los recursos naturales al cantarse: ”tengo los lagos, tengo los ríos…” Esta canción tuvo mucha acogida en toda Latinoamérica. Además, cuando se estrenó el videoclip con imágenes tomadas en el Perú, cuya dirección estuvo a cargo de los peruanos Jorge Carmona y Milovan Radovic, y de la productora Patria Producciones de Alejandro Noriega, con la participación en la canción de Susana Baca y de un poblador cuzqueño, el público peruano, tan nacionalista a veces (la mayoría de veces por moda y no por conciencia) le prestó mayor atención tanto al grupo como a la canción. Y si a esto le agregamos el hecho relevante que el grupo Calle 13 haya ganado 19 premios Grammy Latino, pues la ola mediática y de moda en el público juvenil era inevitable y poderosa.

En este contexto, el concierto a realizarce en San Marcos era la oportunidad importante para devolverles a algunos jóvenes peruanos desorientados por la moda y el consumo ese espíritu crítico que parece haberse perdido luego de la recuperación de la Democracia con la Marcha de los 4 Suyos. Esa juventud rebelde que ahora se ve muy poco en las calles y que, quizás, la última manifestación fue en contra del posible regreso de la dictadura fujimorista en campaña electoral, marcha realizada el 26 de mayo antes de la 2da vuelta. Esta era la oportunidad para que un discurso político de izquierda, contestatario, progresista y libertario cale hondo en las mentes de un público que, movido por la moda o por la simpatía por las letras de las canciones, había decidido acudir en masa al concierto de esta banda puertorriqueña. Además, estabamos en un contexto de protestas sociales de defensa del agua en Cajamarca, del rechazo a Conga, no por locura o capricho, sino porque pone en peligro todo un sistema hidríco y porque hay ocasiones en las que la minería no se puede imponer a cómo de lugar.

En este complejo y oportuno contexto, llegaba Calle 13 para cantar sus canciones contestatarias cuestionando el poder y reivindicando la identidad latinoamericana. Esto es lo que pudo ser. Pudo ser porque lo que pasó en realidad fue una lamentable actuación de una banda que llegó con 5 horas de retraso y que, en lugar de pedir disculpas antes de iniciar su discurso, simplemente dio inicio a su recital sin brindar explicaciones previas. Solo se dieron cuando unos malos asistentes comenzaron a tirar objetos hacia el cuerpo del vocalista René Pérez quien, ante ello, explicó al público que su retraso se debía a que el grupo realizo un viaje hacia Venezuela para reclamar que su país (Puerto Rico) sea incluido en la Comunidad  de Estados Latinoaméricanos. Sin embargo, el público siguió manifestando su enojo con pifias y tirando objetos al escenario. Luego del concierto, la banda ofreció disculpas a través del Twitter.

Por último, aparecieron aquellos a quienes no les gusta ni la música ni la letra de Calle 13 y que, como era de esperarse, se subieron al cargamontón en contra de la banda, haciendo referencia al respeto al Perú, al pedido que no regresen más, tildando a los músicos de malcriados, de insolentes y de irrespetuosos. Aquellos que dicen eso, quizas olvidan o no saben que eso es Calle 13: un grupo contestatario que no le teme ni le debe nada a nadie, que se enfrenta al poder, algo anárquico quizás, con un discurso político con tintes revolucionarios. Al respecto, debo decir que el error de René Pérez y de toda la agrupación fue no brindar explicaciones y disculpas en el primer momento de subir al escenario y el reaccionar de la misma forma ante quienes lo atacaron. Por otro lado, la violencia del público al lanzar objetos hacia el vocalista de la banda tampoco puede ser aceptada.

Pero lo más importante y grave de este asunto, es que esta banda que es un ícono de la música latinoaméricana debido a su carácter crítico con la sociedad, con los políticos y con la economía, y a su defensa con las comunidades de los pueblos latinoamericanos, y en contra de las grandes transnacionales, ha perdido prestigio en nuestro país, su imagen se ha visto dañada y, a ello, se ha sumado una campaña mediática que intenta mostrarlos como “malos ejemplos” y así deslegitimar su protesta. Esto último es lo más grave: que se basen en el mal comportamiento del cantante para deslegitimar los reclamos y el discurso de los cuales todos nosotros deberíamos ser partícipes. Pero debemos considerar que para muchos Calle 13 solo era eso: una moda más. Ya veremos quienes de verdad compartían los ideales de esta banda y quienes solo los escucharon y fueron a su concierto por moda o por el “relevante” hecho de haber ganado Grammy’s. 

Tagged with: